Por qué soterrar

Uno de los grandes problemas de la urbanización es la contaminación visual generada por años de abandono. Actualmente es difícil ver al horizonte sin la intromisión de cables y otros elementos que nos imposibilitan de disfrutar de todo el esplendor de obras arquitectónicas o de la naturaleza. Es por esto que la idea de soterrar (dejar bajo tierra o enterrar) se viene como una gran solución no solo relacionada con los cables sino que también con vías de transporte.

Los cables se han acumulado durante décadas por desuso, y para las compañías no es imperativo sacarlos debido a que no hay grandes costos asociados a tener los cables colgados ni regulaciones que los limiten. Esto ha hecho que nuestra ciudad cada vez se vea más desordenada. Basta con salir y tratar de ver la fachada de algún edificio para empezar a sentirse molesto por su presencia. Pero esto no es lo único, ya que los cables tienen una gran falta de seguridad al estar colgando. Un cable aéreo es susceptible a ser cortado al ser derribado su poste por un vehículo, lo que ocurre, y con ello se cortándose el suministro eléctrico junto con otros servicios a mínimo una cuadra entera. En otras ocasiones las ramas de los árboles caen por el viento suscitando el mismo problema. Esto último trae consigo la necesidad de una poda constante para evitar que los árboles interfieran con el tendido, no permitiendo disfrutar de su sombra en caso de ser automovilistas.

Ahora bien, los cables subterráneos son 7 veces más costosos para las empresas que uno en el aire. Es por ello que se podría empezar por centros turísticos o de mayor tránsito de personas, y progresivamente ir avanzando hacia zonas residenciales. Esto sería, por ejemplo, empezar por las calles circundantes a parques, permitiendo una mejor vista del entorno.

Por otro lado tenemos la existencia de vías elevadas. En este caso tenemos una diferencia de costos importante, pero los efectos también lo son. Con la construcción de la línea 4 del Metro de Santiago, se puso en evidencia la contaminación auditiva provocada por los viaductos a las casas colindantes. Esto, sumado a un bloqueo en la vista de la cordillera y reducción de espacio para la implementación de un parque (debido a los pilares que sostienen la vía), denotan la pobre ayuda que entrega este tipo de soluciones.

Otra situación en la que una vía subterránea puede ser de gran ayuda es en lugares donde el cruce peatonal está restringido a pasarelas. Esta forma de cruzar es de gran dificultad para adultos mayores, embarazadas y menores debido al esfuerzo que conlleva. Por otro lado tenemos las personas que hacen uso de ellas para arrojar elementos contundentes a los vehículos, siendo un peligro latente para los automovilistas. En situaciones como estas, la construcción de pistas de alta velocidad subterráneas con el sistema NATM puede ser de gran ayuda. Se podría dejar la caletera a nivel de calle, y la carretera subterránea. La caletera, debido al menor tráfico, permitiría el cruce peatonal con semáforos facilitando el desplazamiento.

Finalmente, está el tapar las trincheras. Tramos como los del Metro de Santiago en parte de las líneas 2 y 4A y al llegar a estación Pajaritos pueden ser perfectamente sellados como el resto del túnel, habilitando una franja para correr las pistas de vehículos y así añadir más árboles y ciclovías para la ciudadanía. Esto se puede realizar sin duda en las carreteras urbanas, las que se encuentran en las mismas condiciones compartiendo en ocasiones el espacio con el servicio de metro.

Dicho esto, hay que destacar que las autoridades no son ajenas a estos problemas. En el caso particular de Chillán, el ex-alcalde Héctor Canahuate recuerda que para la década del 80 se realizó parte de un plan en conjunto con la compañía eléctrica para soterrar el cableado de la Plaza de Armas y calles cercanas. Este proyecto llego hasta la creación de los ductos subterráneos para los cables faltando solo la instalación de los nuevos alambres.

En la comuna de Las Condes, se tiene un incentivo para ayudar a soterrar los cables. Las empresas constructoras pueden ganar un 10% más de edificación en caso de soterrar las calles que rodean al edificio o una equivalente en una zona de interés, en caso ya estar hecho este trabajo.

Para el soterramiento de vías, se tiene el caso de Tabancura, donde los municipios de Las Condes y Vitacura crearon una plaza para poder permitir un cruce más cómodo de la autopista. A esto se agrega un próximo trabajo en conjunto en Kennedy con Vespucio, donde se pretende también ayudar a los peatones a circular con comodidad y seguridad.

Como ejemplo de tapado de calles, me gustaría compartir mi idea de cierre del canal San Carlos. Este canal es ideal para ser tapado debido a la cantidad de agua que circula por el y la forma de la parte superior, lo que permite un fácil proceso de cierre. Al habilitar la parte superior para uso peatonal, se puede perfectamente crear una ciclovía para el desplazamiento seguro de ciclistas de las comunas de La Reina, Providencia y Las Condes, lo que podría llevar a una eventual reducción de transito vehicular de implementarse una re de ciclovías seguras para un desplazamiento sustentable con el medio ambiente y que apoyaría a reducir el sedentarismo. Me gustaría añadir el actual riesgo que representa cruzar avenida Tobalaba, especialmente en el cruce con Av. El Bosque. No solo la existencia de semáforos peatonales no respectados por automovilistas dificulta el cruce en este sector, sino también la forma de este al encontrarse dos avenidas y una calle, otorgándole una mayor dificultad para llegar de un extremo a otro.

1 comentario

  1. Me parece interesante todo este tema aunque principalmente llegue aquí por los WADS xD, pero veo que le están agregando variedad, deberían crear una sección enfocada a este tipo de articulos, (solo es una sugerencia).

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