Las benditas familias

“Y dijo Dios a Abraham….. Y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.                  Gen XII, 3

 

 En la TV actual y las películas o programas de entretención está muy de moda el tema  “Familias”. Por ejemplo “Casado con hijos” o los “reality” en que se intercambian esposas, entre otros. La conclusión a la que llegamos es que las versiones de familias que se muestran a través de este medio, son todas diferentes. A veces reflejan la realidad y en otras por ridículas o extremistas que se aprecien, muestran exactamente lo contrario, dando a entender que la caricatura  sólo busca reírnos de nosotros mismos. No hay familia perfecta. Todos lo sabemos.

 Cada familia tiene su propia dinámica. Hay madres sobre protectoras , papás adictos al trabajo o que les gusta cocinar el fin de semana, mamás relajadas y pacientes,  hijos que se llevan muy bien con los padres o que  pelean cada día con mamá por el orden de su ropero, hermanos inseparables o que se escasamente se hablan. Familias  que siempre almuerzan juntos el domingo, o que cada uno come a la hora que quiere o puede en su habitación frente al TV. En fin, lo cierto es que no hay familia perfecta. La que a ti te ha tocado es de una forma y así estás acostumbrado, te gusta o al menos la aceptas.

Sin duda que siempre hay cosas que mejorar, con un aporte de cada uno, pero “somos como somos”, según dice el refrán popular. Ahora bien, aunque así sea, existe algo que todas las familias de la tierra tienen en común. Me refiero a los planes de Dios, o  sea, que tarde o temprano los hijos se casan y forman su propia familia, así como existen roles y tareas para cada integrante.

Pero ¿sabes?, no importa como sea, cada familia es bendita, no santa, pero sí bendita, porque a través de ella Dios quiere hacer muchas cosas para cada uno de nosotros. Dios nos da alegrías, apoyo, amor, comprensión, corrección, protección y tantas cosas que necesitamos, a través de las familias.

 Por tanto aún cuando tengamos familias imperfectas, Dios está actuando a través de éstas para darnos bendición. Así lo prometió desde tiempos muy antiguos y a hombres de mucha fe, como por ejemplo  Abraham y de esa promesa nosotros podemos tomarnos para pedir a Dios cada vez más bendiciones.

 Comienza esta semana y no dejes de orar por los tuyos.

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