Los Juguetes del Amanecer

En el mundo de los sueños verdaderos, había una historia que siempre contaban las abuelas. Tanto tiempo había pasado que muchos no creían que hubiese sido cierto. Cada cincuenta años en el quinceavo año bisiesto, un fenómeno muy raro acontecía y los juguetes eran sus protagonistas. Prodigiosamente los juguetes tomaban vida y por una noche experimentaban las mismas sensaciones de la los humanos, reían, lloraban, temían, soñaban, pensaban y hablaban como una persona verdadera. Por unas cuantas horas eran muy felices, sin embargo no sabían que al amanecer, si no ocurría un milagro, ellos veían partir su momentánea vida hacia las nubes y volvían a ser de madera, trapo o algodón y perder su mirada en el horizonte. En cada ocasión debían descubrir el prodigio para que se hiciera realidad.

Se ha sabido que sólo una vez en los últimos cinco siglos un milagro ocurrió antes del amanecer.

A: Abuela (narradora, fue muñeca hace cincuenta años)
S: Soldado (muy obediente, pero testarudo)
M: Muñeca (amorosa y solidaria, pero muy vanidosa)
P: Peluche (regalón, pero muy mentiroso)
B: Bailarina (hermosa y bien intencionada, pero envidiosa e insegura)
G: Gusanito (feo, pero de gran corazón)


S: Oh dónde estoy?…. me quedé dormido haciendo mi guardia. Mi capitán seguro se molestará. En todo caso no se ve nada amenazador en el horizonte. Seguramente el enemigo está asustado al saber que yo estoy aquí, un guardia real. Nadie puede contra mi valentía, mi uniforme y mi caballo…. Pero dónde está mi corcel?…. no importa, con mi mosquete será suficiente. Soy muy valiente y muy obediente a mis superiores y cada orden, la cumplo no importa lo que cueste. Así somos los guardias de la Reina! (música)

 

M: Tengo que lograrlo….. algún día podré estar sin estos moños en mi pelo. Me hacen ver tan fea y eso no me gusta ya que después de todo yo soy muy linda. Bueno….eso me han dicho y lo he escuchado decenas de veces. Debe ser cierto. Hay que calor hace hoy….. eso no me gusta porque me hace ver cansada y fatigada. El frío, a no eso sí que no, me hace ver pálida y sin fuerza, no, no lo soporto. Por eso me gusta la primavera, además encuentro bellas flores que pueden adornar mi lindo cabello.

 

A: Cuando se cumplía el tiempo y los juguetes despertaban, ningún niño o niña lo notaba y a veces los mismos muñecos no se daban cuenta de estar viviendo una tremenda oportunidad de cambiar su fría y tiesa existencia.

 

P: Hay, pero qué ganas de que me tomen en brazos…. Por qué debo esperar tanto si a todos los niños y niñas les gustan los peluches. Somos tan suaves, calientitos y peluditos. Somos únicos y a quienes más quieren los niños y niñas. Oh.. ya llegará el día en que pueda correr libremente, tirarme al agua revolcarme en la tierra y llenarme de pulgas que me hagan cosquillas. Haaay!!!

Qué susto!!! ( se encuentra con el gusanito) Pero qué feo! Quién eres tú?

 

G: Oh, perdón no fue mi intención asustarte. Aunque a decir verdad siempre juegan conmigo para asustar a las niñas. Me llamo Gussy y soy de la caja de arriba del estante. Un gusano de goma…. (se mira extrañado) bueno, al menos eso creo. Y tú?.-

 

P: Yo soy el favorito. Yo soy José Luis. (música)

 

G: Ah! Si he oído de ti, José Luis?…. si, eres Pepe Lucho, pero te dicen Peluche.

 

P: Ja, ja…y tú “Gussy” como si alguien te quisiera y le interesaras.

 

S: Quietos ahí! No se muevan o les vuelo la cabeza. Identifíquense! De qué reino son espías? (sigue apuntando con su mosquete)

 

P: Pero quién te has creído? un superhéroe? Deja de apuntarme con eso…no te das cuenta de que somos dos (se pone a pensar) súbditos de tu misma reina?

 

G: Sí, cierto….vivimos aquí en este reino (temeroso y mira al Peluche) cómo se llama?

 

P: Oh qué torpe eres, echaste todo a perder.

 

S: Mentirosos, ni siquiera conocen el nombre de este reino. Manos arriba y muévanse al cuartel. (Salen los tres)

 

A: La media noche ya había pasado y a las siete de la mañana, del día número siete del séptimo mes, se cumplía la perfección del milagro. Pero un soldadito testarudo, un gusano miedoso, una muñeca vanidosa y un peluche regalón serían capaces de interpretar el prodigio? Qué nos podría faltar?. (música)

 

B: Quién paró la música?….. acaso piensan que sin música yo puedo bailar?. Aunque en realidad tengo muy cansadas las puntas de mis pies, me hará bien un descanso. Tanto girar y girar. De todas maneras cuando la cajita está cerrada no hay música ni me muevo, así que ahora me siento muy bien y nadie podrá molestarme.

 

M: Disculpa. Puedes ayudarme con mi cabello? Está un poco enredado este moño.

 

B: Acaso crees que soy tu sirviente?… yo una gran bailarina peinando una simple muñeca?

 

M: Oh Perdón no sabía que eras tan importante. Después de todo no eres nadie hasta que algún despistado abre la cajita buscándome seguramente a mí y se encuentra con una aburrida bailarina que sólo sabe girar.

 

B: Pero qué estás diciendo!… yo soy muy famosa. Estoy en todas partes del mundo y conozco muchos pasos de bail…… (pensativa) o sea nadie da tantas vueltas como yo.

 

M: Claro, como tú digas. Hay al fin pude ordenar mi lindo cabello. Qué haces aquí?

 

B: No lo sé. Creo que por alguna razón no estoy pegada a mi cajita y puedo doblar mis piernas un poco. Tu sabes que las bailarinas debemos cuidar mucho nuestras piernas.

 

M Las muñecas debemos cuidar mucho nuestro cabello.

 

B: Pero no bailan como nosotras.

 

M: Cierto, no bailamos, pero corremos, saltamos, volamos o lo que las niñas y niños quieran, aunque a veces eso cansa mucho.

 

B: Ja ja ja, eso a mí nunca me ha ocurrido. (triste) Pero en verdad siempre hago lo mismo.

 

A: Cuando era el tiempo, y los juguetes despertaban, vivían, hablaban y sentían como si siempre lo hubieran hecho, sin embargo sólo una cosa les podía hacer darse cuenta de que eran un objeto para jugar.

 

M: Ya no te pongas triste. Mejor pensemos en cosas más alegres y recordemos ……. (pensativa) recordemos, recordemos. Qué extraño. No recuerdo nada.

 

B: Me lo esperaba de una muñeca cabeza hueca, por mi parte yo……. (asombrada) tampoco puedo recordar nada. (entran el soldado, peluche y gusanito), Pero qué ven mis ojos?….. mira.

 

S: Sigan caminando.

 

P: Hasta dónde nos piensas llevar. No hay ningún cuartel por aquí.

 

G: Te lo dije, no somos espías, además solamente acompañamos a los niños cuando juegan. No lo recuerdas?

 

S: Silencio, lo único que sé es que soy un soldado de la reina. Y las órdenes de mi capitán fueron……. (cara de asombro). No lo recuerdo.

 

P: Ja, ja un soldadito sin memoria.

 

G: Y tú. Qué sabes de los niños?…..

 

P: Bueno que soy su regalón. Juegan con nosotros y…… y…..

 

B: Regalón?.. el favorito?. Yo creo que te equivocas. Yo soy la preferida.

 

S: O que hermosa bailarina!

 

M: Perdón. Yo soy la más bonita.

 

G: Una muñeca!…qué lindo cabello.

 

M: Y Uds. De donde salieron?

 

S: Yo estaba haciendo mi guardia hasta que estos espías aparecieron.

 

P: Y dale con lo mismo.

 

B: Y cómo es que un gusano puede hablar?…es tan feo!

 

G: Nadie elije el juguete que quiere ser y todos servimos para algo.

 

A: Los juguetes se encontraron y conversaron por largo rato. La hora de la noche avanzaba y cada uno explicaba lo que pensaba, diciendo que es el más querido por los niños y niñas. Se habían dado cuenta eso sí, que tenían en común el que no podían recordar nada, pero aún no sabían por qué. Al menos sí podían soñar e imaginar un futuro.

 

S: Yo quiero ser un gran héroe y ganar la batalla.

 

P: Yo seré el peluche más cariñoso y todos querrán abrazarme.

 

B: Yo espero estar algún día fuera de mi caja y sobre el escenario más grande del mundo.

 

M: A mí me encantaría crecer y ser una linda hija y cuando grande ser una amorosa mamá.

 

G: Yo…. Bueno, yo sólo espero hacer algo bueno por los demás y que no sea siempre un gusano feo.

 

A: Al rato los juguetes estaban comenzando a aburrirse y sólo la curiosidad de la Muñeca provocó una nueva conversación.

 

M: Oigan.. si nosotros somos juguetes para los niños y niñas, pero no tenemos ningún recuerdo. Por qué ahora podemos hablar y soñar con el futuro?

 

B: No lo sé, pero me gustaría mucho poder cambiar y estar siempre como ahora. Libre….. no es que no me guste bailar y girar, pero he aprendido todo lo bueno que puede ser si no estoy atada a mi cajita.

 

S: Yo como soldado estoy preparado para la guerra, pero este tiempo con Uds. He aprendido lo hermoso que es vivir en paz.

 

P: En verdad a mi no me importa mucho lo que piensen, sea como sea, igual soy un tierno peluche al que todos los niños y niñas quieren.

 

M: Esto es un gran misterio.

 

G: Y por qué no intentamos averiguarlo?…. tengo unos parientes que viven dentro de un libro, se comen las hojas y mientras lo hacen van leyendo, aprendiendo muchas cosas gracias a eso.

 

M: Y dónde encontraremos un libro?

 

S: Oye, acaso no te das cuenta. Nosotros somos juguetes de cuento, así que debe haber un libro en alguna parte.

 

B: Vamos a buscarlo. (música)

 

A: Los juguetes buscaban y buscaban. No cualquier libro les servía. Tenía que ser aquel que les revelara la forma de cambiar sus quietas vidas de algodón o madera y aprovechar la oportunidad que estaban ahora viviendo.

 

S: Escuchen lo que este dice. “Dos más dos son cuatro”.

 

Todos: No significa nada.

 

P: Escuchen esto: “Cada día sale el sol”

 

M: Ya Y?….

 

B: Esto es extraño: “El que cree vivirá”

 

M: Y este?…. “dos cucharaditas y a la papa”

 

G: El único que tiene sentido es el que leíste tú (mira a la bailarina) qué más dice?

 

B: Todo aquel que cree y acepta el sacrificio, vivirá eternamente.

 

S: Eternamente, o sea no sólo esta noche.

 

P: Pero cual sacrificio?… yo no muevo un dedo por nadie.

 

A: Así pasaron las horas y cada uno contaba las mil maneras en que los niños y niñas jugaban con ellos, pero la Bailarina seguía pensando en las palabras del libro.

 

B: saben, yo pienso que debemos prestar más atención al libro. Quizás esta sea una oportunidad para dejar de ser juguetes y transformarnos en niños y vivir por siempre.

 

M: sería muy hermoso y podríamos cumplir nuestros sueños. Debemos creer.

 

G: Pero cómo podríamos hacerlo.

 

S: Ya lo sé debemos planear un escape de esta casa y seguramente ….

 

P: Error, a mí me vienen a buscar.

 

B: No lo que debemos es creer y cambiar dentro de esta casa, no se trata de huir. Escuchen lo que dice el libro: “Muchos son llamados, pero pocos reciben su luz”.

 

P: Claro ahora hay que buscar una lámpara mágica.

 

M: Miren está amaneciendo.

 

S: Mi guardia está por terminar entonces. Debo volver a mi puesto.

 

P: Y Yo , he perdido toda esta noche con ustedes. Debo esperar nuevamente para dormir abrazado a los niños.

 

A: La aurora ya se acercaba. Los juguetes seguían discutiendo cómo interpretar el prodigio. Había sido una noche llena de aventuras y con muchas vivencias, pero ellos querían algo más. Querían creer y dejar sus vidas de algodón y madera. Cuando la hora perfecta llegaba, los primeros rayos del sol asomaban por la pequeña ventana.

 

B: Miren está saliendo el sol. Qué hermosos sería verlo cada día.

 

M: Eso es!….. esa es la luz que debemos ver!

 

S: Quizás. Ese color se parece al fuego de mis cañones.

 

G: Pero sólo hay un muy pequeño espacio por donde entra la luz.

 

P: A mí no me interesa. Si voy a estar apretado junto a ustedes, prefiero otro camino.

 

A: El Peluche entonces olvidó todo lo que habían conversado aquella noche y se fue a la caja de juguetes, buscando un buen lugar para que lo vean y lleven a jugar, pensando que estaría vivo nuevamente a la noche siguiente.

 

S: Vamos todos. Subamos hasta esa mesa y miremos los rayos del sol.

 

M: De acuerdo, pero es muy difícil, no alcanzo a llegar.

 

B: Yo tampoco, sólo se girar, no saltar.

 

G: Esteeee…. Bueno. Yo puedo ayudarles. No puedo saltar, ni girar ni soy tan valiente como tú, Soldado, pero si creo. Saben suban a mi espalda y les ayudaré a llegar.

 

B: Estás seguro Gussy?….

 

G: Sí. Vamos Uds. Primero.

 

M: Apurémonos, el rayo de luz ya está en la mesa y se mueve. No perdamos la oportunidad.

 

A: Así, Gussy ayudó a la Bailarina y la Muñeca a subir a la mesa. Ambas estaban impresionadas por el hermoso espectáculo. El sol era hermoso y sus cuerpos comenzaron a ser más flexibles y su corazón comenzó a latir. No sabían exactamente lo que estaba pasando, pero creían.

 

G: Vamos soldado, es tu turno.

 

S: No te preocupes por mí, Gussy. Yo puedo solo. He tenido un duro entrenamiento y puedo saltar hasta la mesa, pero no te necesito. Observa. Yo puedo por mí mismo.

 

A: En esos momentos el Soldado comenzó a correr, pero la luz del sol ya no correspondía al primer rayito del amanecer y lentamente fue perdiendo su movilidad.

 

G: Soldado. Qué te está pasando.

 

A: Pero el soldado no respondió.

 

G: Peluche. Vamos. No te arrepentirás!

 

A: Pero el Peluche no respondió.

 

M: Vamos Gussy. Tú podrás venir. Tú crees!

 

G: sí, Muñeca. Creo, pero ya no subiré. Estoy feliz de que uds. Lo hayan logrado. Recuérdenme siempre.

 

B: Gusy………. (pensativa) …. se ha sacrificado por nosotras.

 

M: ese es el milagro. Que uno se sacrifica por el resto y los demás pueden así tener vida.

(música)

 

A: La mañana avanzaba y la luz iluminó a Bailarina y Muñeca. Durante este instante sus cuerpos se transformaron y en su interior aparecieron órganos, pulmones, estómago, músculos y lo más importante un corazón.

 

B: Pero qué nos ha pasado?…. mírate . Estás diferente!

 

M: Y Tú?… te ves como …. Como .

 

B: Una persona.

 

M: Sí ya no somos juguetes. Puedo respirar, ver, oir… ahora sé lo que es realmente vivir. Lo de anoche fue un milagro y una oportunidad.

 

B: Y ahora dónde viviremos?.. qué vamos a hacer?

 

A: Hola, niñas. No se asusten. Bienvenidas. Esta será su casa y podrán ser muy felices todo el tiempo.

 

B: Abuelita….. sabe, hemos sido parte de un verdadero milagro.

 

M: Así es. Antes éramos un juguete inanimado. Pero ahora somos mucho más que eso. Sólo teníamos que creer y ser bañadas por la luz del sol.

 

A: Muy bien. Estén tranquilas porque ahora comienzan una nueva vida o mejor dicho la verdadera vida.

 

M: Y tú abuelita…… cómo sabes todo esto?

 

A: Bueno….. porqueeeeee…… yo hace mucho tiempo fui una linda muñeca de género. Vamos, síganme, deben tener hambre. Han probado las uvas?…. pero qué digo. Ya, caminen. Por aquí está la cocina.

 

FIN

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