El mapa

¿PARA QUÉ SIRVE UN MAPA?

La pregunta parece bastante fácil de responder y quizás algo obvia.  No hay duda de que todos en alguna oportunidad  hemos necesitado y usado un mapa. Pudo ser cuando estuvimos por primera vez en una ciudad o lugar desconocido; tal vez  en una oportunidad de vacaciones, camino a un río, la playa o lago  o simplemente el mapa para llegar  a la casa de un amigo  en su cumpleaños.  Del mismo modo es posible que alguno de nosotros estuviese perdido, caminando en dirección equivocada y terminando en cualquier parte, menos donde queremos llegar. Un mapa es muy útil.

Hace siglos, antes del GPS, la brújula, el satélite y la tecnología actual, los marineros y viajeros utilizaban las estrellas para guiarse. Oh sí, qué hermoso panorama el de una noche estrellada y además al  identificarlas podemos ubicarnos en el norte, sur oeste, etc. Ese mapa estaba dibujado en el cielo nocturno.

Tal como nosotros en nuestra ciudad, hace siglos grandes navegantes usaron y necesitaron de un mapa y gracias a ellos se hicieron viajes y aventuras. Al final pudieron llegar.

Dicen que los gitanos leen en la palma  el mapa de tu vida y pueden predecir algo al observar las líneas de la mano.  Aunque personalmente no creo que eso sea cierto, la idea es buena al pensar en un mapa donde dibujamos la ruta que sigue nuestra vida. Te has preguntado ¿Dónde estás?….. ¿Dónde vas?….  ¿te gustaría tener un mapa que guíe tus pasos, decisiones, saber  donde ir y tener un punto de llegada en tu vida?…. Sería a lo menos entretenido. Pero sabes? , la idea del mapa no es tan fantasiosa, en verdad podría ser cierto que pudieras encontrar un plano con la ruta a seguir. ¿Sabes cual puede ser?

 

No!  , no es el horóscopo ¡  es muchísimo mejor y no tiene ni una letra de fraude…. Nos referimos a la Biblia. Así es!  en ella hay tantos consejos que guían nuestro caminar que resulta ser un perfecto mapa en el viaje de la vida y te adelanta cual es el final, el encuentro con Dios y su Hijo Jesucristo.

Hace 3000 años, un hombre que estuvo muy perdido, finalmente escribió…

 

“Señor, hazme conocer tus caminos; muéstrame tus sendas. Encamíname en tu verdad, enséñame!  Tú eres mi Dios y mi Salvador; en ti pongo mi esperanza todo el día…..

Él dirige en la justicia a los humildes, y les enseña su camino. Todas las sendas del Señor son amor y verdad para quienes cumplen los preceptos de su pacto.”

Salmo XXV, 4-10

…..Ese  hombre fue el rey David. Y tú? Qué opinas?

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